
Santiago de Compostela acoge la 37ª Reunión del GEDET
24 septiembre, 2026Entrevista al Dr. Vicent Alonso, coordinador del GEDET-
37ª Reunión en Santiago de Compostela.
¿Cuál diría que es a día de hoy la situación de la dermatología en España?
“Creo que atraviesa un momento de enorme fortaleza desde el punto de vista científico y profesional. Tenemos especialistas con un nivel extraordinario, grupos de investigación muy competitivos y hemos vivido avances terapéuticos que han cambiado radicalmente el pronóstico de enfermedades que hace unos años eran muy difíciles de tratar. Al mismo tiempo, tenemos un reto importante: la demanda de atención dermatológica ha crecido enormemente y los recursos no siempre lo han hecho al mismo ritmo. El envejecimiento de la población, el aumento del cáncer cutáneo, las enfermedades inflamatorias crónicas y una mayor preocupación social por la salud de la piel hacen que cada vez más personas quieran y necesiten acceder al dermatólogo”.
¿Qué trae de novedoso esta 37ª Reunión del GEDET en Santiago de Compostela?
“Creo que refleja muy bien hacia dónde está evolucionando nuestra especialidad. El GEDET nació ligado a la terapéutica y a la dermatología estética, pero hoy hablamos de un concepto más amplio. Este año incorporamos temas como longevidad y dermatología integrativa, inteligencia artificial aplicada a la toma de decisiones, dermatología regenerativa, nuevos tratamientos bioestimuladores, cirugía estética dermatológica, tecnologías basadas en energía y tratamientos emergentes, sin abandonar la terapéutica dermatológica cotidiana. Además, hemos querido que tenga una parte eminentemente práctica. Tendremos talleres avanzados de infiltración facial centrados en naturalidad y precisión, abordaremos tratamientos emergentes y dedicaremos una conferencia específica a la inteligencia artificial y su aplicación en la toma de decisiones terapéuticas”.
¿Cuáles son las principales reivindicaciones por parte del colectivo dermatológico?
“Una de las principales es mejorar el acceso del paciente a la atención dermatológica. Necesitamos recursos, especialistas y modelos asistenciales que permitan priorizar adecuadamente a los pacientes que realmente necesitan una valoración rápida. Y existe otro problema que nos preocupa especialmente: el intrusismo y la banalización de determinados procedimientos médicos, sobre todo en estética. No podemos transmitir a la sociedad que una infiltración, un láser o cualquier procedimiento que pueda tener complicaciones es simplemente un servicio de consumo. Estamos hablando de medicina. Detrás de un buen resultado tiene que haber diagnóstico, indicación, conocimiento anatómico, capacidad para prevenir una complicación y, sobre todo, capacidad para tratarla si aparece”.
¿Cuáles son las principales quejas de los pacientes respecto al acceso al dermatólogo?
“Probablemente una de las más frecuentes sea el tiempo necesario para acceder al especialista, y ahí la teledermatología puede ser una herramienta extraordinariamente útil. Nos permite hacer algo fundamental: priorizar. Hay pacientes que pueden recibir una orientación sin necesidad de desplazarse inmediatamente y otros en los que una imagen o determinados datos nos permiten detectar que necesitan una valoración presencial rápida. Pero debemos tener muy claro que la teledermatología no sustituye al dermatólogo ni a la exploración presencial cuando esta es necesaria. Es una herramienta complementaria que, bien integrada entre Atención Primaria y Dermatología, puede mejorar mucho la eficiencia del sistema”.
¿Qué valoración hace de la dermatología estética y terapéutica a nivel nacional?
“España tiene actualmente un nivel extraordinariamente alto. Tenemos dermatólogos que son referentes internacionales en láser, tecnologías basadas en energía, técnicas infiltrativas, cirugía, tricología o dermatología regenerativa. Pero para mí el gran avance no es solamente tecnológico. Es haber conseguido introducir cada vez más evidencia científica, seguridad y criterio médico en un campo que durante mucho tiempo estuvo excesivamente condicionado por tendencias comerciales. Nuestro objetivo desde GEDET es precisamente ese: que la innovación llegue rápidamente al paciente, pero que lo haga después de pasar por el filtro de la ciencia. Y nuestra petición es clara: necesitamos proteger al paciente frente al intrusismo, la desinformación y la banalización de los procedimientos médicos. La estética también es medicina.
¿Cuáles son los temas más candentes hoy en Dermatología Estética?
“Creo que estamos viviendo un auténtico cambio de paradigma. Durante años la estética se centró fundamentalmente en corregir lo que el envejecimiento había producido. Ahora empezamos a hablar mucho más de prevención, mantenimiento y longevidad. El objetivo ya no debería ser simplemente borrar una arruga. Queremos entender por qué envejece la piel, cómo preservar durante más tiempo su función, su estructura y su capacidad de regeneración y cómo intervenir antes de que el deterioro sea importante. Ahí convergen campos apasionantes: longevidad, medicina regenerativa y técnicas de bioestimulación, estilo de vida, inteligencia artificial, nuevas tecnologías y estética preventiva. Pero hay algo muy importante: en un área que genera tantas expectativas también debemos separar la innovación real del marketing. No todo lo que se presenta como regenerativo regenera y no todo lo nuevo necesariamente es mejor. Creo que precisamente ahí el dermatólogo tiene un papel fundamental: incorporar innovación, pero hacerlo desde la evidencia científica”.
La dermatología privada y estética vive un momento de gran crecimiento. ¿Cómo lo vive el profesional de la dermatología?
“La práctica privada vive un momento de crecimiento evidente, pero yo no lo plantearía simplemente como consecuencia de las listas de espera. Hay una transformación mucho más profunda. El paciente actual busca prevención, diagnóstico, tratamiento y también bienestar y estética, y quiere encontrar soluciones integrales. Eso supone una oportunidad extraordinaria para nuestra especialidad, pero también una enorme responsabilidad. El riesgo sería convertir la dermatología en una sucesión de procedimientos. El dermatólogo tiene algo diferencial: conoce la piel sana, pero también conoce la piel enferma. Puede diagnosticar, tratar, prevenir y mejorar su apariencia. Y creo que el futuro de la práctica privada pasa precisamente por integrar todas esas capacidades”.
Observamos a menudo complicaciones derivadas de tratamientos realizados en centros no médicos o por personal no cualificado. ¿Se siente el colectivo suficientemente protegido por las administraciones?
“Es una situación que vemos con demasiada frecuencia en nuestras consultas. Pacientes que llegan con complicaciones o resultados indeseados después de procedimientos realizados sin una indicación adecuada o en entornos que no disponen de la formación y los recursos necesarios para afrontar una complicación. Lo preocupante no es solo quién realiza el procedimiento, sino quién sabe reconocer y tratar una complicación cuando ocurre. Por eso pedimos mayor control, formación, trazabilidad y regulación. Y también educación para el paciente. Antes de someterse a un procedimiento debería preguntarse no solo cuánto cuesta o qué resultado promete, sino quién le está tratando y qué ocurrirá si aparece una complicación”.





