La Sanidad francesa pide la prohibición de las cabinas de bronceado

La Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (Anses) de Francia ha publicado un informe sobre los datos recientes que muestran el riesgo de cáncer asociado con los dispositivos de bronceado artificial y en el que aconseja a las autoridades de este país tomar cualquier medida que pueda detener la exposición e la población a cabinas de bronceado.

 

Desde 2009, las cabinas de bronceado son consideradas oficialmente como un factor causante de cáncer según el informe de la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud.

 

El informe de Anses, que ha sido elaborado siguiendo una petición del Ministerio de Sanidad francés, recuerda que las personas que han usado cabinas de bronceado al menos una vez antes de los 35 años presentan un riesgo un 59% mayor de desarrollar un melanoma. Además, según Anses el 43% de los melanomas en los jóvenes franceses podría atribuirse al uso de estas cabinas antes de los 30 años.

 

La evidencia científica muestra que, además de ese mayor riesgo de melanoma, el uso de rayos UV causa otros efectos perjudiciales como es el envejecimiento prematuro de la piel. La dosis de radiación es acumulativa y el daño que genera en el ADN provoca estos problemas.

 

Anses recomienda cualquier medida para detener la exposición de la población a los rayos UV artificiales con fines estéticos. La Agencia ya había recomendado previamente no exponerse a la radiación UV artificial y había denunciado que el marco regulatorio era una respuesta parcial e insuficiente al riesgo comprobado de cáncer de piel para los usuarios de cabinas de bronceado. Ahora, Anses recuerda el riesgo de esta práctica y confirma sus recomendaciones anteriores y pide a las autoridades que tomen las medidas necesarias para cesar la exposición de la población a los rayos UV artificiales emitidos en estas cabinas porque, además del riesgo, no genera ningún beneficio.

 

Las cabinas de bronceado están prohibidas para menores de 18 años en países como Reino Unido o California. Brasil y Australia dieron un paso más allá y prohibieron completamente su uso en 2009 y 2015, respectivamente.

 

Desde la Academia Española de Dermatología y Venereología y desde su Fundación, se han recogido los datos en diferentes informaciones que muestran la evidencia científica que hay al respecto sobre este tema y se han ofrecido consejos al respecto para la población en general.